API que evalúa la documentación de un solicitante con IA y devuelve una decisión clara —aprobar, rechazar o revisar— con su nivel de confianza y el análisis de cada documento. Convierte una revisión manual en una respuesta programática que cualquier sistema puede consumir.
Cuando un proceso —una solicitud de crédito, un alta, una validación— depende de revisar documentos, alguien tiene que abrir cada PDF, cruzar los datos del solicitante con lo que dice cada papel y decidir si aprueba. Es lento, no escala con el volumen y la decisión queda atada al criterio y la disponibilidad de una persona. A mayor cantidad de solicitudes, más se demora todo el flujo.
El cliente necesitaba que ese análisis dejara de ser un cuello de botella manual y pasara a ser un paso automático dentro de su sistema.
El resultado "revisar" es una decisión de diseño clave: en un proceso sensible, la IA no fuerza un veredicto cuando no está segura — deriva el caso a una persona. Eso mantiene la velocidad en los casos claros sin sacrificar el control en los dudosos.
El sistema del cliente envía los datos del solicitante junto con los documentos a verificar en una llamada a la API, sin intervención manual.
Un modelo de lenguaje lee cada documento, extrae la información relevante y la contrasta con los datos declarados para detectar consistencias e inconsistencias.
Ante una falla del proveedor principal de IA, la API cambia automáticamente a un motor secundario, para que la verificación no se caiga por un problema de un tercero.
Devuelve un JSON con la decisión, el nivel de confianza y el análisis por documento — listo para que el sistema del cliente actúe en consecuencia.
La verificación documental dejó de ser un cuello de botella manual y pasó a ser un paso automático dentro del sistema del cliente: los casos claros se resuelven solos y los dudosos se derivan, con una decisión trazable en cada solicitud.