App de socios para una cadena de gimnasios que combina gamificación, entrenador con IA y un motor anti-churn. El socio no solo entrena: junta puntos, sube de nivel y forma parte de una comunidad — y el gimnasio deja de perder gente en silencio.
En una cadena de gimnasios con varias sedes, la relación con cada socio se diluye. La gente empieza motivada, va tres veces por semana, después dos, después una — y un día no vuelve. Nadie se dio cuenta a tiempo. La rutina se estanca, no hay quien acompañe el progreso y no hay motivos para volver más allá del hábito, que es lo primero que se pierde.
El cliente necesitaba una herramienta que hiciera dos cosas al mismo tiempo: enganchar al socio con una experiencia que lo haga querer volver, y avisar al gimnasio antes de que un socio se pierda del todo.
Así el socio recibe una rutina hecha para él, con el sello del método del gimnasio, y el gimnasio protege su conocimiento. Nada le llega al socio sin que un profe lo apruebe primero.
Puntos por asistencia y actividad, niveles, badges y rachas. El socio ve su progreso y siente que cada ida cuenta — no es solo entrenar, es avanzar.
Rutinas personalizadas armadas con los ejercicios validados por el gimnasio, adaptadas al objetivo y a las lesiones o cuidados que declara el socio. Aprobación de un profe siempre.
Detecta socios en riesgo por caída de asistencia o patrones típicos de baja, y avisa al gimnasio para actuar antes de que se pierdan.
Sistema de referidos con tracking y ranking entre socios. La comunidad se convierte en un canal de crecimiento propio, con incentivos claros para traer amigos.
Multi-sede desde el arranque. Integrable con el sistema de gestión de socios y con canales de comunicación como WhatsApp, para que la app viva dentro de la operación real del gimnasio, no al lado.
El gimnasio dejó de perder socios en silencio. Ahora el socio tiene una razón para volver —puntos, rutina propia, comunidad— y el gimnasio ve la señal a tiempo cuando alguien empieza a bajar.